Única estrella

La respuesta es imposible de dar,
no por la idea,
por el pensamiento,
la respuesta no tiene fin.

La noche vigila mis pasos,
mis decisiones e ideas derivan hacia ti,
mis decisiones se atenúan,
mis ideas se esclarecen,
quedas tú como objetivo.

Mi corazón se aprieta al verte,
contengo la respiración,
exhalo suspiros al admirarte,
alejo la palabra profanación.

Tu corazón me es indescriptible,
las formas y colores que emanan,
los sentimientos que contiene,
el amor con el que desborda.

Penosa,
un miedo a las reacciones,
justificación de acciones,
emoción al público.

Viva,
despides colores,
emociones que atraviesan,
luces que destellan, deslumbran.

Lúcida,
preparada para todo,
jamás retractando,
viento en favor.

Sutil,
extrañamente plácido,
silenciosa y fugaz,
espléndida en todo momento.

Dulce,
de la manera en que nadie lo es,
de la forma en que es imposible igualar,
directamente honesta, dulcemente serena.

Radiante,
sin titubear,
sin reflexionar las decisiones,
irradiando felicidad, emitiendo.

Única,
única en sí misma,
ante todo el universo,
ante mi mirada, ante todo.

Hermosa:

Físicamente,
tus ojos lo demuestran,
tu mirada,
tu rostro,
tu sonrisa sin antecedentes.

Moralmente,
tus actitudes,
tus reacciones,
tus palabras,
sentimientos,
ideas,
decisiones.

Tú.

“Tú” es la respuesta que buscaba,
la que la noche, el firmamento me brinda,
si bien la pregunta es retórica,
la respuesta incomprensible por sí misma,
la respuesta que nos queda no es sino la definición,
todo junto en una palabra,
todo estrechado en dos letras,
porque por más hermosa, única, radiante, dulce, sutil, lúcida, viva, penosa que seas,
jamás dejarás de ser tú.

“¿Y como soy yo?”

Tú, eres como eres.

Y con eso es suficiente.

Porque cómo eres tú no habrá nadie,
nadie que pueda llegar ser comparada ente ti,
nadie que merezca el honor de pararse junto a ti,
que pueda ser como tú lo eres,
porque nadie es como tú.

Y por eso te vigilo.
A veces

Edson
Gracias Yamile, gracias

Busco

No encuentro,
no entiendo,
no comprendo.
Busco.

No encuentro.

Intento hallar los pretextos,
las intrigas me devoran, quiebran,
trato de encontrar la razón de mi posición,
es inequívoca, única y bien hallada.

No encuentro el porque no intentarlo,
darme la oportunidad de escribir poesía,
de poder recorrer la nueva travesía,
de poder escribir y no tener que callarlo.

No entiendo

Caigo sin esperar el suelo,
evitando el conocimiento del futuro,
ignorando las veces que te recuerdo,
desconociendo mi existencia, mirándote.

Se vuelve ilógico,
no entiendo las razones por las cuales sucede,
por las cuales existe este amor platónico,
que sin embargo me llena, me excede.

No comprendo

Te miro para saciar mi dependencia,
mi adicción es lineal, insatisfacible
tu persona, tus ideas, tus ojos,
todos ellos inolvidables, únicos, magníficos.

Y no te comprendo.
A ti, graficación de la perfección,
la razón de hablarme, de mirarme,
mientras yo solo continuo adorándote.

Busco.

Busco encontrarte,
el poder entenderte,
de alguna manera comprenderte,
de cualquier forma poder amarte.

Busco las razones de no intentarlo,
las razones de la existencia,
las razones de tus atenciones,
las razones de nuestro encuentro.
Y no encuentro ninguna.

Me preparo para la tormenta,
la calma no vendrá esta vez,
como nunca lo ha hecho,
me preparo para aguantar el frenesí de la vida.

Los miedos me surcan,
los terrores me cruzan,
los recuerdos me inhabilitan,
los rencores me torturan.

Estoy solo,
mi mente lo ha sabido siempre,
negaba la existencia de la redención,
mi inconsciente cuenta mis demonios.

Me he perdido,
las razones se han destruido,
los caminos jamás existieron,
mis ideas escapan ante el peligro,
caen los sentimientos ante tu mirada,
mis estigmas se derrumban al verte,
me rindo al observarte.

Estoy solo,
no me vanaglorio de ello,
tampoco me martirizaré,
lo acepto,
lo encuentro real,
y las dudas no dejan de asaltarme.

¿Qué hace que este una persona como yo contigo?
¿Qué origina que me suceda magia inigualable?
¿Qué provoca que notes mi existencia?
No lo sé, y tampoco me interesa saber.
No me interesa tanto buscar las razones.

No estás,
no te tengo a mi lado,
son muchas las veces que te pienso,
que te añoro,
que te recuerdo,
durante todas esas veces tan solo corro,
corro con un afán, un deseo,
el de buscarte,
para poder encontrarte.

Edson

Toda la noche

Es un vacío,
una nada,
un infinito
y una carencia,.

Un espacio,
un todo,
una eternidad
y una abundancia.

Admiro lo que hay dentro,
lo que existe,
lo que creas,
lo que amas.

Me pierdo una vez en el interior,
no me recuerdo, me olvido,
Observo el alrededor intrigado,
enamorado de cada objeto que veo.

Mi tiempo desaparece,
mis sentidos no reaccionan,
mi lógica se entorpece,
y mis ideas no perdonan.

Vago durante la duración de la eternidad,
lo que tarda un rayo en caer,
por la distancia del infinito,
A través del espacio en mi mente.

Durante el tiempo y el espacio vivido,
mi sueños se han trastornado,
han mutado y renacido,
so objetivo radica en repetir el viaje.

Con dificultad emerjo,
mi lastre es la vida,
mi boleto eres tú,
y mi dicha,
el mirarte.

Durante todo el momento que te miré,
no pude apreciar otra cosa que no fueras tú,
no pude encontrar un defecto que existiera,
no pude dejar de alabarte.

Y si todo eso sucedió al mirarte,
imagina lo que sentía al besarte.
Durante toda la noche.

Edson

Te extraño de nuevo.

No comprendo.

No puedo negarlo,
ha sido difícil,
hermosamente complicado,
extraordinariamente extraño.

No siempre fue así,
he de relatarlo para su comprensión,
y es que es tan extraño,
intrigantemente bello.

Comenzó durante la primavera por supuesto, algún día en donde el calor se vuelve un enemigo de tantos más. Mis pensamientos volaban, venían y chocaban entre sí, no sabían controlarse aún, eran más jóvenes que yo. Mis referencias se convertían en mis libros, en mis historias. Mis sueños estaban sometidos a la imaginación, de igual modo que mis caprichos al deseo puro y egoísta. Algunos pensamientos perduran, otros se quedaron, estallaron, y unos últimos fueron intercambiados. De entre tantas cosas, las últimas, las importantes me conllevaron a mi persona, a mi personalidad, a mi bendición y a mi tortura. Claro que son las que aún contengo, las que aún cargo conmigo, todas de algún modo relacionadas, sueños de niño perdurados. Con facilidad las recuerdo, viven conmigo cada día, me alimento de ellas y ellas son mi objetivo en caso de haber alguno. Ellas son las causantes de mis acciones, mis decisiones. Ellas son las causantes de mí. Mis estudios, mis sueños, mis desdichas, mis predicciones de experiencias. Tú. Tú, has perdurado todo este tiempo, por ti me he movido, por ti permanezco de esta manera. Por ti todo ha perdurado, aguantado ante las objeciones. Y ahora te he encontrado. Toda una vida antes de la que esperaba verte. Infinidad de años atrás de mis sueños.

Era invierno por supuesto,
la luna no brillaba y el frío ausentaba,
te pude observar de manera clara,
perfecta y precisa.

Me apabullaste,
halagaste y mentiste,
yo te corregí y observé,
perfecta en cualquier sentido.

Me quedé sin pensamientos,
sin ideas ni sentidos,
completamente varado,
y recordándote cada respiro.

Me sentí halagado,
imbécil y distraído,
olvidé quién era,
olvidé mi persona.

¿Acaso fui demasiado estúpido?
¿En algún momento te molesté?
¿Acaso no puedes ver quién eres?
¿No puedes ver tu perfección?

Mi cuerpo demanda castigo,
un simple creyente que observa a su dios perpetuo,
Lo observa, lo roza, lo molesta,
un simple creyente que ha conjurado y vaciado su existencia.

Fueron tan solo miradas,
palabras,
ideas,
Acciones.

Miradas que evoco ante la reflexión,
palabras que pronunciaste para mí,
ideas que surcaron nuestro propio cielo,
acciones que determinaron mi miseria y mi dicha.

Es imposible el arrepentimiento,
es ilógico el olvido,
es creíble el reencuentro,
y asegurada la nostalgia.

Mi sufrimiento comienza,
mis ardores se reviven,
mi calumnia despierta,
y mis cavilaciones aumentan.

Te soñé,
te esperé,
te conocí,
y ahora te dejo ir.

Por ti es que mis decisiones fluyen,
por ti es que me retracto, me separo,
para ti es la decisión de la nostalgia,
por mi fue el encuentro sin olvido .

Con pesar,
con temor,
con dolor y de manera cruda.

Puedo estar seguro que algún día lo demostraré, que algún día de algún modo sucederá, que sera imposiblemente posible, que las oportunidades aumentarán, que algún día, algún maldito día sucederá. Aún soy niño, inmaduro, imaginativo, aún creo en el amor, y es por eso que me he enamorado.

La disculpa emana de mi boca,
emana de manera brutal,
grotesca,
es la cantidad la que lo provoca.

Es predecible que no serán las palabras las que digan lo que siento. Serán por supuesto las ideas que libero hacia las estrellas las que se encarguen de gritarlo, de hacer saber que mi perdón es más grande que mi dolor. Pero que mi amor permanece intacto, que no piensa ceder ante el monstruo del tiempo, ante el terminante capricho, o ante mi. Que mi amor permanecerá intacto siempre que te recuerde.

La gratitud invade mi mente,
sobrepasa mi entendimiento,
se complementa del dolor,
y tan solo soy capaz de decirlo.

Gracias Annie,
Gracias.

Edson

Sonrío

Te vi.

Te vi de nuevo,
tal y como te recuerdo,
perfecta en ti,
perfecta para mi.

Me vi de nuevo,
reflejado en tus ojos,
me miraste,
me miraste y sonreíste.

Es un segundo,
un instante,
una chispa,
un recuerdo.

Te recuerdo,
sonreías y reías,
eras feliz,
era feliz.

Me tomaste de la mano,
me cuestionaste y te reíste,
no supiendo que hacer,
te besé.

Finos eran tus labios,
como al amanecer la flor,
y te miré estando tan cerca,
de manera que no podré olvidarte.

Ahora sonríes,
y me miras,
me miras cuestionándome de nuevo,
esperas algo,
algo que ha muerto.

Te besé,
te amé y te perdone,
pero no volveré.

Mis pasos sobre la arena marcados están,
los veo y sobre ellos no volveré,
por más que sonrías y que llore,
porque del dolor recuerdo.

Lloras,
lloras sin premura y sin dolor.
con intención y sin fervor,
lloras y me ves.

Sonrío,
Sonrío con pasión y sin temor,
con alegría y sin rencor,
Sonrío y te veo.

Mis manos toman tu cabeza,
la acaricio y la levanto,
vuelvo a mirar tus ojos,
y tu vuelves a mirar los míos.

Te limpio una lagrima y te sonrío,
te suelto de la mano y te miro,
no lloro ni me aflijo,
me levanto y camino.

Te oigo gritar,
te escucho sollozar,
no te miro,
tan solo camino.

Te dedico una última lagrima,
por todo aquello vivido,
por tu amor y tu osadía,
será mi última pena,
mi última pena sobre ti,
porque ahora camino.

Camino y sonrío.

Edson

Aquí

Doy la vuelta y miro,
sonrío.

Es siniestro,
contrastante y mísero,
sin embargo sonrío,
y los miro.

Causante de remordimientos y pesares,
lleno de oscuridad y tortura,
contando presagios y augurios,
todo formando la estructura.

Me miro y me pregunto,
Me analizo y me cuestiono,
¿A qué vine y que busco?
¿Porqué veo y no actúo?

Tu sonrisa me revela mi respuesta,.

¿Que hago aquí?
Observándote, contemplándote,
¿Porque estoy aquí?
Buscándome, encontrándote.

Y me vislumbro,
me ciego y me derrito,
he comprendido,
aquí es donde quiero estar.

Si bien tú me causas dolor,
Si bien tu contagias terror.
Si en ti no hay rastro de amor,
si en ti no hay atisbo de pasión.

Aquí es donde quiero estar.

Tu sonrisa me causa placer,
Tu risa me sacude a su ritmo,
Tu voz me adormece con su son.
Y tú…

Y es por eso que es aquí donde me quiero quedar.

Si bien en ti no hay más que dolor,,
y me acongojas sin miedo y sin pasión,
en ti veo una sonrisa, una sonrisa de pasión,
y eso es lo único que necesita mi corazón.

Amigo mío:

Te vi venir,
lloraste,
te sonrío y te presento,
ahora te sonrío y me complace,
no sólo tú,
no solo yo,
has venido a mí,
y de ti te agradezco,
ahora vuelve tus pasos y ríe,
que mi sueño me has arrebatado,
no te culpo,
te amo y te perdono,
ahora corre ,
que yo lloro.

Y sin embargo es aquí donde quiero quedarme

Edson

P.S. Un agradecimiento a Carolina Torres por las ideas que le tome, espero sea de su agrado y no decepcionar, por mas diferente que este poema sea, sepa que intención tuvo.

Creo que te….

Fáciles son las cosas de olvidar,
fáciles serán las de superar,
todo será sencillo,
pero no mientras esté al lado de ti.

Encontraré siempre una manera de recordarte,
de evocar aquellos momentos donde no te dije nada,
donde me esforcé tanto por agradarte,
en donde me maté por no decirte nada.

Recordaré también el como me llamabas,
la manera en que lo hacías,
con tu voz, con la que siempre calmabas,
imaginándote como la mujer que nunca tendría.

Tomaría también tus expresiones,
tus cariños y tu manera de ser,
las cosas que algún día me dijiste,
y por supuesto, tus abrazos.

Estarás algún día en brazos de otro,
en sus labios y su amor,
tu le corresponderás con pasión,
y yo solo te miraré y diré “Adiós”

Anclé mi vida de algún modo a la tuya,
no me arrepiento,
que tus movimientos sean los míos,
y que tus días sean los míos, me es indiferente.

Moriría y renacería por ti,
apuñalaría mi corazón,
me suicidaría por ti,
¿Acaso hay algo más bello que morir de amor?

¿ O acaso estuviste este tiempo enamorada de mi?
Jugaste conmigo todo este tiempo,
me engañaste de la manera más triste,
me torturaste con el dolor más fuerte.
El dolor de tu amor

Edson